Que se incendie nuestro teléfono móvil es muy poco probable, pero tenemos que ser conscientes que puede pasar dependiendo de varios factores. Hoy en día con toda la gran amalgama de funciones que llevan nuestros teléfonos móviles, es muy raro que no tengamos que cargarlo una vez al día, algo que antaño no pasaba con los viejos terminales que con dos veces a la semana era suficiente.
Los motivos pueden ser varios, pero entre otros podemos estar pendientes de un defecto de fabricación, una sobrecarga eléctrica, o un sobre calentamiento en la batería. La mayoría de los teléfonos móviles van equipados con baterías de iones de litio que, al sobrecalentarse, desencadenan una reacción química en cadena que puede hacer saltar un pequeñita chispa que desencadene en una inflamación de la batería o, en el peor de los casos, explote ya que los componentes de las baterías son muy sensibles a las temperaturas altas.
La mayoría de los modernos terminales ya llevan dispositivos que cuando alcanzan una alta temperatura se interrumpen ciertos programas, o se bloquea la interfaz.
Los consejos mas efectivos son:
- No cargarlo de forma repetitiva.
- Comprar los cargadores originales de la marca de nuestro teléfono.
- Las estancias donde dejemos el móvil cargando se recomienda estén bien ventiladas.
- Tampoco olvidemos no cargarlos nunca encima de un salpicadero del coche, o de un radiador encendido.
- Evitar siempre que cuando lo carguemos dejarlo encima de una superficie inflamable como camas, o todo lo que sea de materiales textiles.
Esperamos os hayamos ayudado y por consiguiente evitar incendios indeseados.
